CICLISMO

Los jueves era día que se cerraba el comercio y para los que trabajábamos en tiendas día de descanso, nuestras mamás, o hermanas, nos hacían taquitos y cuando menos nos íbamos a la presa frente al “Mesquite Grande” otras veces casi las más a “Santa Rita” comprábamos en cooperación una botella de tequila y fruta, alguno no quería tomar pero de todos modos “si puedes ayuda con algo para las botanas” una vez nos fuimos mas temprano porque era tiempo de aguas y estaba lloviendo mucho por eso nos fuimos mas temprano, pero ya para medio día que estábamos ahí en los baños a alguien se le ocurrió decir “vamonos a Ayotlan” que antes era “Ayo el Chico” la mayoría dijo “Vamonos” al fin nos regresamos pronto, ya cuando llegamos a Ayotlan yo y otros dos muchachos nos fuimos al Templo ya cuando salimos nos encontrábamos al resto de” La Palomilla” alguno dijo, no había de haber convidado a Elías Navarro es el Hermano del Chato el Herrero el cual desgraciadamente perdió una de sus piernas, nadie sabemos como vayamos a acabar nosotros nuestra vida, Dios lo ayude a El y a nosotros no nos olvide.No lo querían convidar porque andaba crudo, para mí que están en la cantina que había en una de las esquinas de la plaza, de ahí de Ayotlan fuimos y ahí estaban todos Chequilo dijo: nomás nos tomamos otras dos cervezas y nos vamos, al poco rato creo que a “La Meñique o al Chaparro Contreras” se les ocurrió contratar a un grupo de músicos que andavan en la plaza en busca de trabajo los contrataron y se alargo la reunión. Eran como las seis y media de la tarde, algunos de nosotros con poco vino en la barriga y otros ya medio borrachos emprendimos el regreso a nuestro pueblo, al dejar las casas de “Ayotlan” con rumbo a “Caguales” el viento se notaba porque se sentía entre más y mas fuerte, el aire para el ciclista es un grande enemigo, y más si es a la contra te dificulta el avanzar ya cuando llegamos a “Caguales”, ya se había venido la tormenta fuerte y con aire poco podíamos avanzar. Por esos años como atrás dije todos los caminos que rodeaban a Yurécuaro eran de tierra, no de graba, sino de tierra marcada por la huella que asen los carros o los pocos camiones que entonces había. CONTINUARA........