Voy a contarles algo que nos ocurrió a mi y algunos muchachos de aquellos años, en aquel tiempo algunos fueron mis amigos yo creo que Alfonso y Chequilo si lo fueron, Alfonso era nuestro líder, era el mejor para el ciclismo y para el boxeo, era el mejor para el basket y para el beis-bol era inteligente nada se le dificultaba desgraciadamente ya murieron los dos. De los demás, se hicieron ricos y se acabo la poca amistad que había, ho que teníamos, a la “menique” que era panadero algunas veces nos cooperábamos para regalarle el dinero para que comprara el saco de harina para hacer su pan. Pero hay alguno otro mas; bueno el hecho que quiero contar es el siguiente en una ocasión se estaba corriendo la carrera de “la vuelta al centro de la republica” y no tardaba en llegar a Zamora algunos de nosotros nos pasamos días haciendo meritos con los papás y con los patrones para que nos dieran el permiso para ir a ver la llegada de los corredores. Esa vez no quisimos esperar la llegada ahí en Zamora que era donde estaba la meta, si no que pensamos antes de que cierren la carretera al trafico, vamos hacia Tangancicuaro, para ver los corredores en plena competencia, antes de llegar a Camecuaro nos bajamos de nuestras bicicletas, por ahí había una casita y nos agarramos gritandole para ver si nos dieran agua, pero nadie salía pensamos que ahí debía de haber alguna familia paro nadie sabia, ni nadie contestaba, los muchachos se agarraron tirándoles piedras a una manada de guajolotes que ahí andaban, mas para pasar el rato que para hacer el mal, yo viendo que no le pegaban a ninguno de los guajolotes solté la fanfarronada “miren pendejos así se tira” agarre un pedazo de teja y la lance media acostada iba la teja, o mas bien el pedazo de teja, como cuando se agarra uno haciendo patitos en el agua, que le pego a dos guajolotes los cuales cayeron como fulminados, luego luego salio un señor con una carabina de la casa supuestamente sola y a cooperarnos para pagarle al hombre sus animales, nos quedamos sin dinero y con hambre, estábamos en eso cuando pasaron los corredores, nos esperamos un rato y nos regresamos a Zamora al mercado a cambiar los guajolotes por comida, ahí en la fonda hicimos el trato.