Estimados lectores que semana a semana me favorecen con su atención a estas humildes letras, con el capítulo anterior terminé de hablarles, primero, durante ocho, ha diez semanas, de “Fut-Bol” después durante cinco o seis semanas de “Beis Bol”, después durante otras cinco, o seis semanas, de “Ciclismo”, y para no cansarlos también aquí le voy a parar; como hace algunos números atrás, les dije que tengo material para mandar hacer un libro, de recuerdos que es lo mío, pero también de hechos y sucesos que en aquellos tiempos de mi juventud pasaron, de la hermosa juventud que tuve y que el viento y el tiempo se llevó; ¡Ho! ¡Hermosa juventud divino Tesoro!, ¿cuando te volveré a ver?, ¿Cuándo volverás a caminar conmigo?... Esta vida, grande regalo de “Dios”, hay que saborearla como una buena comida, como un dulce que te gusta mucho, yo he sido desde siempre muy dado a escribir de todo de sucesos, de acontecimientos ocurridos en mi pueblo, a mí, ho a mi familia, mi mujer siempre me ha dicho, para que escribes no tiene caso, ni arreglas nada ni solucionas nada, y yo creo que siempre al recordar algunas cosas que te hicieron, como el mal comportamiento del compadre a quien estimabas, del hermano a quien ayudaste y en quien confiaste, y te salieron con sinvergüenzadas y con larguezas, y bueno, yo creo así a de ser, pero yo siento un grande desahogo leerlo o escribirlo, por falta de no tener a quien contárselo, los amigos que yo tuve Dios los recogió, me conoce todo el pueblo mas bien sus habitantes pero son conocidos, nada mas, y a unos conocidos no voy a andar buscando para embromarlos con mis pensamientos, porque ellos tienen sus propios problemas y su modo de encararlos, y a mis hijos no les importan mis sentimientos y mis carencias de afectos, ni si soy romántico o soñador, o sentimental, ellos creo yo me ven caliento y de seguro creen que con la juventud se me fue también el sentimiento, y el dolor, y el sufrimiento, y yo vivo y siento y estoy enamorado de la vida, del campo, de las flores de esos crepúsculos que son un poema, de esos dias de tormenta de unas noches llenas de estrellas, no tengo otra cosa que decir sino gracias Dios mío, porque me has dado todo, unos hijos buenos, una esposa, una casa que me cobija, una cama para descansar. Aquí voy a agarra un escrito que tengo al cual llame “mis anhelos” es como pequeña poesía, ho un pequeño pensamiento que dice así……CONTINUARANOTA DE LA REDACCION: esperemos que los cuatro candidatos en sus propuestas de apoyar a el arte, la cultura, y en este caso a la tercera edad quienes como vemos todavía aportan a la vida cotidiana y a las nuevas generaciones sus conocimientos ayuden a la impresión del libro de Don Cheo Godinez.