07 de junio del 2007

PARADOS Manuel Bravo Rubén Rizo, Felipe Penilla, Salvador Navarro, Antonio Leyva, Andrés y Rogelio Rodríguez SENTADOS Chalo Rizo Gabriel Valencia, Chincual, Lobo, Ramón y Barcenas


En una ocasión participábamos en la Inter. zona 17 la cual agrupaba a trece equipos de Jalisco y como invitado de Michoacán el atlas de Yurécuaro los equipos a los cuales me refiero eran Independencia, Cuahutemoc y Atotonilco, Tototlan, Ayotlan, la Ribera, Santa Rita, Huascato, la Barca, Arandas, Jesús Maria, nacional de Tepatitlan, Degollado y como invitado el atlas de Yurécuaro, nos tocaba visitar al Jesús Maria el cual tenia en sus filas al barzón que jugaba en el oro de Guadalajara y a Daniel López que ya había jugado en el América al cual le apodaban Maria, el equipo mió ocupaba el segundo lugar dos puntos atrás del atotonilco y el Jesús Maria ocupaba el cuarto lugar, a nosotros nos importaba ganar para empatar el primer lugar y no despegarnos de los punteros que era el Ayense y el antes citado atotonilco, ya en la radifusora de la piedad se estaba anunciando el partido he de decir que antes las salidas eran en camiones de carga, no alquilábamos autobuses porque no los había, le rente su camión a Raúl Pérez y con tiempo salimos en el camino de tierra que conduce a ayotlan había en aquellos años unas puertas grandotas que limitaban los potreros para impedir el paso del ganado lo que llamaban antes guarda ganado, ahí llegamos y chocamos con las vigas del portón tumbando una viga por la falta de freno del camión en lo que arreglaban la puerta le dije a Raúl horita que lleguemos a ayotlan arreglas los frenos porque para mi que no sirven o están desajustados llegando a Ayo nos bajamos y se fue Raúl a arreglar los frenos al fin que llevábamos tiempo una hora después nos encontró Raúl en la plaza y nos dijo ya esta listo el camión súbanse, de Ayo hacia Jesús Maria son o eran grandes laderas pura subida unas mas fuertes y otras mas leves pero pura subida y lógico de regreso pura bajada, llegamos a Jesús Maria y en el piso de la plaza con grandes letras se leía hoy en el campo se presentan los mejores delanteros del campeonato la pareja infernal formada por el húngaro y pascualet, se llego la hora y en la segunda fuerza empatamos a dos y en la primera fuerza ganamos dos a uno un gol anotado por Andrés y otro por Flavio el publico en lugar de molestarse le aplaudió mucho a mi equipo, muchas felicitaciones hasta de los contrarios los árbitros eran en todas las plazas de Guadalajara, oscuriando nos regresamos, en la caseta venían Raúl Pérez y Pantaleón Contreras el camión en bajada venia volando le dije a los de adelante “díganle a Raúl que mas despacio” por que se le pueden chorrear los frenos en eso se oyo el tronar de la palanca de velocidades yo creo saco la velocidad que llevaba y al querer meter una velocidad mas fuerte ya no entro se asusto Raúl y brinco dejando el camión solo y el camión agarro mas vuelo Raúl brinco Pantaleón no pudo porque la puerta de su lado no se abría y además que traía dos comanjas que había comparado en Jesús Maria yo creo le estorbaban para moverse con mas facilidad, el camión ya loco sin chofer botaba de una lado hacia otro cabeceando hacia los lados del camino ya sin conductor el camión agarro mucho vuelo se oyó un grande ruidazo se salía el camión del camino y volvía a entrar quiso dios poner una piedra grande que pego en el eje delantero y ahí nos vació a todos algunos de atrás lograron brincar pero también se golpearon, a ese partido fueron de aquí de Yurécuaro algunos coches y camionetas chicas pero ya se habían venido ahí con nosotros se oía puros llantos y lamentos de dolor yo recobre el conocimiento y en compañía de otros dos muchachos nos regresamos corriendo hacia Jesús Maria en busca de ayuda nos fuimos al templo y ahí encontramos al padre que era el que se encargaba del equipo a mi me echaron alcohol en la espalda y los gritos de dolor míos se oían hasta Yurécuaro el hospital de Ayotlan se lleno de todos los accidentados pero también comenzaron a llegar coches de Yurécuaro a ver con sus propios ojos a los golpeados dios nos cuido y gracias a El nadie murió puros raspados, descalabrados y algunos quebrados, ya cuando llegue de Jesús Maria del lugar del accidente ya algunos accidentados se los habían llevado a Ayotlan y se veían lucecitas en las laderas de los cerros de gente que ahí vive y oyeron el ruidazo del camión y fueron a presentarse a ver a que ayudaban, gente buena y caritativa que estaban listos a ayudar, entre todos enderezamos el camión y ahí lo dejamos regresándonos a Ayotlan CONTINUARA