LLEGAMOS DE SANTA RITA
Les decía en mi columna anterior que no era de creerse que llegáramos a las 2 de la mañana de “Santa Rita” que en aquel tiempo se hacia hora y media mas o menos, pero en el día no en la noche y sin luz porque los zapatos con el lodo se llenan de este y no puedes avanzar porque se les adhiere mucho lodo y te resbalas mucho. Bueno llegamos a dormir algo, porque hay que levantarse temprano a trabajar otro día, cuando nos vimos el comentario o la pregunta era “Que tal te fue con tu papá” después que veas a la Noria nos vemos en la Plaza, ¿haber como le hacemos para ir o mandar por nuestras bicicletas?, Había un camión de Don Tiburcio Villanueva que era de pasaje y asía el servicio de aquí a Ayo pasando por Santa Rita lo conducía “El Chino” mi hermano al camión le decían “La Leona” yo creo que no caben en el, haber que acordamos y haber si alguno pudiera ir para ver si el señor de los baños nos va a cobrar algo. Aquí en Yurécuaro nos hacen falta nuestras bicicletas ¡hasta para ir a ver la novia! o para ir al tepache con Isauro. Quiero recordarles que en esos tiempos cuando llovía y se llegaba el día de “Santo Santiago” para ir de aquí del pueblo a donde eran las carreras ahí por la calle ancha que conduce a la “buena Huerta” eran unos lodazales que se atascaban los camiones antes de llegar al crucero mucha gente la mas se iba a la estación para agarrar la vía del tren que conduce a la Piedad y bajarse ahí en la casita que tenía dos chivas pintadas esa era la casa del “Gral. Jaime Carrillo”
EL RINCON DEL RECUERDO
Como era tiempo de aguas todos traíamos puestas las salpicade4ras, las cuales se llenaron pronto de lodo y dificultaban e impedían el girar de las ruedas además las mismas zapatas de los pernos se tapan y no pueden las ruedas girar, así que casi todos caminábamos apie ya la noche se había venido encima, cuando llegamos al pueblo de “Santa Rita” ahí tenia una tienda “Don Ramón Escoto” otra la tenia en “Ayo” , el nos insistía en que nos quedáramos pero no teníamos el permiso de los papas los cuales nos habían dado el permiso para ir a “Santa Rita” no a “Ayo” así que con la esperanza de que mas adelante ya estuviera seco nos venimos esperando ya poder avanzar mas rápido, ahí en “Santa Rita” le quitamos el lodo a las bicicletas, era tierra negra y pegajosa, pero poco caminábamos arriba de las bicicletas casi lo mas a pie y jalando el vehiculo, el agua no se quitaba y la noche nos impedía ver y caminar. En camino bueno lo caminas pronto y rápido, en la noche a oscuras y lloviendo es mas lento y pesado, ¡veías a la hora de los relámpagos!, pero seguía la lluvia y la oscuridad. A duras penas llegamos a los baños de “Santa Rita” ahí por ese tiempo y en esos años había una casita donde vendían refrescos y galletas, le gritamos al señor que ahí vivía, al mucho gritarle e insistirle salio con un rifle en sus manos le insistimos y le suplicamos nos permitiera dejarle nuestras bicicletas, se las dejamos, y ahí estuvieron tres días, ahí en “Santa Rita” había un camioncito fuimos a decirle ¿que cuanto nos cobraba por traernos con todo y nuestras bicicletas?, pero dijo ¡que no estaba loco para meter su camión al atascadero donde seguro se iba a atascar!. El terreno no era por arriba del canal, ¿Cuál canal? Lo que había era tierra negra y pegajosa por donde se circulaba, tampoco existían los baños con juegos que ahorita hay donde hay dos o tres tanques para bañase además de pista para baile. El señor de la casita nos alquilo dos baterías que algo nos sirvieron, cuando llegamos o pasamos por el “Salitre” ya se había quitado el agua, llegamos como a las dos de la mañana haber que tal nos iba con los papas porque no era de creerse que a esa hora íbamos a llegar de un paseo a comer a “Santa Rita”. CONTINUARA...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)