MIS HIJOS CHEO Y JAIME

En estos días de Noviembre y diciembre llegaron mis hijos Cheo y Jaime de Estados Unidos a Pasar unos días de vacaciones a este su pueblo, que no Ciudad, porque en sus muchas carencias le queda grande el título, así que en pueblo vamoslo dejando: llegaron contentos, de mañana, todavía se aspira ese airecito limpio que baja del “Cabrero”, los mueve el grande amor a su patrona la “Purísima Concepción” a quien le encargaron todos sus amores, sus padres, sus hijos, sus esposas, y los pocos bienes que de tantas idas al norte han llegado a tener; tratan de abarcar en una sola mirada todos sus recuerdos, amontonados en estas viejas callejuelas, llenas de recuerdos, de aquellas carreras de niños de aquella no muy lejana juventud de aquellas grandes competencias deportivas, de aquel inolvidable amor de juventud que dejó heridas que con el paso del tiempo no se pueden cerrar, de aquellas hermosas noches de gallo, con música echa con el corazón y para el corazón: Estos “Norteños” traen en su mente recuerdos difíciles de borrar, gritan, ese gran vacío que los acompaña, ya que en su ropa y en su vestir, aflora sin querer la carencia de vienes económicos, buscados pero no encontrados, alguna vez con la cerveza en la mano, o el vaso de la cuba, gritamos el vacío que nos acompaña el dolor de tener que dejar este nuestro pueblo, pero mas que eso todos los amores, que son lo que nos empuja dejar el suelo patrio y dejar todos sus grandes amores, como son todos sus seres queridos y salir a buscar lo que aquí se nos niega, solo tenemos y recordamos las promesas de nuestro gobierno siempre prometidas, pero jamás cumplidas, y esas razones no son validas para quedarse…Este vacío grande que siempre acompaña a los norteños ya que se van una vez, y se van siempre, eso si, acompañados y bajo la protección de nuestra “Madre Santísima La Virgen de la Concepción” y los ojos llorosos de sus viejos, su esposa, y sus hijos, que se les hicieron poquitos estos días de estos queridos Norteños de estos grandes amores que se van prometiendo regresar, “El vacío Norteño” es difícil de llenar, son personas, son amores que buscan siempre la dicha, y la felicidad ellos dicen buscamos siempre lo mejor para los nuestros:Pero siempre regresamos con dinero, o sin el, pero regresamos, algunos en caja y corbata, otros con la corbata pero sin caja pero todos gracias a dios regresamos.