Poco tiempo después apareció en el ambiente pugilístico del boxeo, Alfonso Palma “el gigante” llamado así por su bravura, ya que el es bien bajito de estatura, este bravo boxeador es amigo mio, al igual que todos los muchachos Palma, es sobrino de José Palma, apodado “el torbellino negro” este gigante Alfonso Palma, llego a pelear en la catedral del boxeo de Mexico, llamada la arena coliseo.En algunas de sus peleas fuimos a verlo yo y otros de aquí del pueblo, casi lo más ganaba sus peleas, me dice uno de mis hijos, si de aquí del pueblo no había muchachos fuertes y buenos para boxear, pero que fueran de aquí, yo recuerdo a “tierras guaeras” y a sus hermanos, eran de origen muy humilde, se mantenían con un atajo de burros acarreando arena y ladrillo del río, en donde lo compraban para venderlo en el pueblo. Ellos vivían por ahí por el “rincón del diablo” ellos eran altos y fuertes muy musculosos, cuando los saludabas de mano parecía que sus manos eran puro palo de lo callosas y fuertes.Seguido veo a José Palma, y lo saludo gracias a dios, todavía vive. Había un viejo negro requemado de cuerpo, fuerte y grueso, y de facciones burdas, y feas, no era bueno para boxear pero estaba bien feo, lo apodaban “el rey mulato” cada que lanzaba sus golpes, bufaba bien feo espantando a sus rivales, era musculoso y fuerte un espectáculo en el ring, era “chorras” que por ahí anda.Este Luis “huaracha chorras” no boxeaba ni bien, ni mal, pero resistía todo lo que le mandaban, nomas espantaba a los contrarios.... Amenazandolos con soltar los brazos, pero nunca lo hacia, era atento si alguien le gritaba de la galería, ho del lunetario, donde le debía pegar al contrario, él lo escuchaba, y mientras el rival le colocaba buenos trancazos, pero como si no lo tocaran, era fuerte y todo lo que el rival le mandaba no lo esquivaba, todo lo aguantaba, a él le gustaba mucho, mover los brazos, amenazando con soltar los golpes, pero nunca lo hacia, nomas espantaba al rival.....y desesperaba al publico........CONTINUARA