Madrecita, no te mueras, reanimate Madre Mía,, aferrate a la vida, enderezate Madre Mía, camina Madre Mía, que en el corredor te espera tu silla de descanso forrada con tela de mil colores, Madrecita sigue rezando tu interminable novena, y peinando el surtidor de tus canas, mientras en el limón juegan alegre la chuparosa y las rosas se paran de puntitas para oler el perfume del pan que esta cociendo la chata Juanita, Madrecita nunca me contaste un cuento, como las clásicas abuelitas de los cuentos, pero yu vida era para nosotros, la leyenda mas preciada con tus bodas, con tus vestidos de cachimira y tus túnicas de brocados y las trece onzas de tus arraz.
Madrecita, no te mueras que mi casa y mis cosas me pareceran mas viejas si tu me faltas, ¿NO TE VALLAS! que ya no reñiré contigo, ni mi hermano Pepe te esconder el bastón y tu podrás hacer lo que te plazca, ¡NO TE VALLAS MADRE MIA! decia mi boca ante tu negra caja, caja de la mas rustica de madera, desprovista de abrellonados y de abrazaderas de plata, como las cajas de los ricos, no te vallas, decían mis ojos al verla pasar por la calle de la carretera que conduce al cementerio, calle polvorienta y triste como sus moradores, no te vallas, decían mis oídos al oír sobre tu ataúd el irreverente golpe de la pala, NO TE VALLAS decía mi pensamiento al recordar lo que te pude amar, lo que te pude querer, y no lo hice.
¡NO TE VALLAS! Madre Mía, que voy a quedar muy solo, y no voy a tener a quien contarle mis quejas y desvelos, mi mente, divagara en recuerdos, mis ojos nublados por el llanto ya no te vieron mas! Madre Mía, que solo me has dejado, que solo y que triste, a quien le contare mis penas, quien enjugara mi llanto, quien escuchara mis quejas, estas ultimas palabras resonaban en mi mente, cuando el fetreo se perdió a mi vista, y todos los acompañantes regresaban a sus mundo, a sus casas y a sus cosas, un sin fin de sentimientos quedaron en mi mente.
Madre Mía, que solo me has dejado, que solo y que triste, contigo se fue la vida, una época, una historia, se fue por siempre la armonía, la unión, el lazo que ata y une nuestras vidas, descansa en paz Madre Mía.
Madrecita, no te mueras que mi casa y mis cosas me pareceran mas viejas si tu me faltas, ¿NO TE VALLAS! que ya no reñiré contigo, ni mi hermano Pepe te esconder el bastón y tu podrás hacer lo que te plazca, ¡NO TE VALLAS MADRE MIA! decia mi boca ante tu negra caja, caja de la mas rustica de madera, desprovista de abrellonados y de abrazaderas de plata, como las cajas de los ricos, no te vallas, decían mis ojos al verla pasar por la calle de la carretera que conduce al cementerio, calle polvorienta y triste como sus moradores, no te vallas, decían mis oídos al oír sobre tu ataúd el irreverente golpe de la pala, NO TE VALLAS decía mi pensamiento al recordar lo que te pude amar, lo que te pude querer, y no lo hice.
¡NO TE VALLAS! Madre Mía, que voy a quedar muy solo, y no voy a tener a quien contarle mis quejas y desvelos, mi mente, divagara en recuerdos, mis ojos nublados por el llanto ya no te vieron mas! Madre Mía, que solo me has dejado, que solo y que triste, a quien le contare mis penas, quien enjugara mi llanto, quien escuchara mis quejas, estas ultimas palabras resonaban en mi mente, cuando el fetreo se perdió a mi vista, y todos los acompañantes regresaban a sus mundo, a sus casas y a sus cosas, un sin fin de sentimientos quedaron en mi mente.
Madre Mía, que solo me has dejado, que solo y que triste, contigo se fue la vida, una época, una historia, se fue por siempre la armonía, la unión, el lazo que ata y une nuestras vidas, descansa en paz Madre Mía.