EL AMIGO

Don Ruben arreglaba zapatos en el pasillo de su casa, y ya le había dicho él a mi mujer, de que no este “mi compa” nomas golpie la barda y yo oigo, ya no desayune, me fui a conseguir una pistola, por lo que se pudiera ofrecer, y me fui a buscar a mi “primo hermano” estaba la señora de él y me dijo, “se fue a MéxIco anoche” busque a la otra persona y tampoco lo encontre, como al mes y medio, un domingo, acabábamos de llegar de misa, en la noche, llego mi “primo hermano” con su mujer y dos de sus hijos, muchachos jovencitos, sali a la puerta y lo voy encontrando, no lo invite a pasar, él me dijo “vengo a que me perdones” tu y tu mujer, y sigamos siendo amigos, le dije “mira yo soy de a matar a nadie, pero no te quiero ver, si me encuentras en la calle o en la plaza no me hables, ni me saludes, porque no te voy a contestar” seguí diciendole “tenia un amigo, y lo perdi, y perdoneme señora que nos los invite a pasar”
Dias despues se fue con todo y familia a México, una vez o dos me busco pero diario le negue mi saludo, yo, de que a él le faltaba dinero para su material le prestaba, a veces me pagaba y a veces se le olvidaba, y asi fue como me pago.
Don Ruben duro poco en este mundo, la señora Anita hermana de Maurilio Rodriguez, tenia esa enfermedad que se llama “omifilicos” no pueden cortarse porque su sangre no coagula, eran o se suponia la familia de Don Ruben, con Anita la esposa y sus dos hijos, Raul y Salvador, no eran viejitos, pero ya murieron todos, Dios los tenga en su gloria.
Este papel lo acabo de hacer, pero conservo el otro, que lo hice cuando sucedió todo, y es el siguiente: la lealtad de los animales y la hipocresía de los hombres.Yo como muestra ho ejemplo tengo estos renglones, todo fue cierto, “una vez” tuve en cierta ocasión que no bendigo por temor a cometer un yerro, un amigo, era tanto lo que nos queríamos que buscamos darle un grado mas alto a nuestra amistad, pensamos al unísono, vamos a ser “primos hermanos” , y así pactamos y así fue.
Él era meloso como un perro, y también tenia yo un perro tan leal como ese amigo, aunque contento de los dos, un día, corajudo y demente, a mi perro lo azote con cobardía, injustamente bien lo se, con un pretexto vano, pero el noble animal humildemente se hecho a mis pies, y me lamio la mano.
“Paloma” era el nombre de este perro fiel, poco tiempo después el buen amigo, un gran favor me pidió, insistente y rogado, que demandaba afecto y calma....... Lo concedí, mas no bien otorgado se alzo en mi contra y me mordió en el alma, desde entonces aca, Dios es testigo, que siempre cauto mi opinión encierro, y con gusto, ho con ira, a nadie digo, ni amigo, por respeto aquel perro, ni perro, por no honrar aquel amigo..... Puse el nombre del perro, porque lo merecía, las iniciales del amigo no quiero ponerlas por respeto a sus hijos ya que él ya murio.