Yo tenia un “amigo” que conocí cuando tenia mi tendejón en las cuatro esquinas, a medio día me visitaba y platicábamos y algunas veces íbamos a comer taquitos, que nos hacían nuestras esposas, nos íbamos al Marqueño, o a las “Chorreras” o alguna huerta de algún conocido, iban con nosotros cinco o seis señores, alguno sabia tocar guitarra y nosotros cantábamos y nos tomábamos unos vinos.
Por esos años murió el papá de mi “amigo” y yo tenia mi pieza al lado de la calle, era la una o las dos de la mañana cuando me toco la ventana y me contó lo de su papá, me dijo “levántate para que vallamos a tu tienda por alcohol, azúcar, café y galletas, y para que me acompañes porque yo tengo miedo, les dije a mis padres y en todo momento contó con mi compañía, pasaron los meses y el seguía visitándome a medio día, tomábamos algunas cubas, yo vendía vino en botella cerrada y también tequila suelto y embotellado, poco gastaba él, un día me dijo “oye Cheo” no te fijas que nos queremos mucho tu y yo, “si, así es” le conteste, “vamos a darle un grado mas alto a nuestra amistad” me dijo, como? Le conteste, “de hoy en adelante vamos a ser primos hermanos” “que te parece?” bien le dije, serví unas cubas y el trato quedo sellado.
Ya no éramos solo amigos, sino que ya éramos primos hermanos, él de oficio zapatero, y al otro lado de mi casa vivía otro zapatero se llamaba Rubén Bravo, este señor era hermano de “Rostor” este vecino mió me decía “compa” o “compadre” sin serlo, mi compadre era un hijo de él, que se llamaba Raúl, de que yo salía de viaje me decía” no tengas pendiente “compa” de tu familia que yo estaré al pendiente” .
Bueno siguiendo con el relato de mi “primo hermano” un día que estábamos tomándonos la cuba, en mi tiendita, eran como las 4 de la tarde, y le dije a él, y a otra persona que nos acompañaba, “tengo caldo michi” en la casa y si quieren ir los convido, al fin que alla tengo refrescos y tequila, aceptaron y cuando llegamos a mi casa tenia una mesita y unas sillas se sentaron y fui a traer el garrafón de tequila, el refresco, los vasos, serví las cubas y tomamos unos tragos, me fui a orinar, y cuando regrese el vaso mío tenia mucha espuma, yo de todos modos me lo tome, y quede de inmediato inconsciente, algo muy raro porque yo me preciaba de buen tomador.
Nada supe hasta otro día, no fui temprano a abrir mi tiendita, me levantaba tarde como a las 10, cuando me estaba desayunando mi mujer estaba llorando, a mi me dio pena y le dije “voy hacer lo posible por no tomar seguido, te lo prometo” me dijo “que crees que paso ayer?” no lo se dímelo, “tu primo hermano y la otra persona nos querían faltar a mi hermana y a mi” nomás que le grite a Don Rubén y él me ayudo a echarlos para afuera.CONTUNUARA