Que sepa apuntalar al hijo como a los arbolitos ya que se dice que “Árbol que crece torcido jamás su rama endereza”

Que sepa apuntalar al hijo como a los arbolitos ya que se dice que “Árbol que crece torcido jamás su rama endereza”. Y en los matrimonios a veces hay escasez y veces hay abundancia o como dice el dicho “veces nada el pato y veces ni agua bebe” una mujer que sepa caminar a pie no nomás arriba de un vehículo, y en definitiva esta mujer no era mi felicidad.Por esos años el pueblo y sus gentes tuvieron una buena sacudida ya había más cosas en venta ya había quien vendiera cena y la vendían en las casas y las mesas vendiendo el pozole, los tamales y el atole las enchiladas los buñuelos todavía no se vendía la fruta picada estaba el “Cine Ideal” en competencia con el cine “Lux”.Por esos años llegó al templo de La Purísima un Padre al que le gustaba el teatro se llamaba José Morales no se si todavía viva, juntó un grupo grande de muchachos y muchachas y comenzaron los ensayos en ese grupo de teatro estaba Joaquín Alvarado, Gabriel Salcedo, Pancho Núñez, Manuel Pérez, Pancho Solorio, Erasto Alcalá, Benjamín Becerra, Chequilo Hernández, Joaquín Y Jorge Paredes, Antonio Becerra y su Eliseo Codines.Los encargados eran el Padre José Morales y la Señorita Josefina Echegollen, además el Dr. Francisco Gallegos y su señora esposa. Las muchachas eran Margarita Macias, Socorro Cuca y Margarita Lemus y una muchacha hija de don Urbano Sotelo que no recuerdo su nombre y Anita Padilla y otras dos muchachas que no recuerdo el nombre de ellas.Las obras que se pusieron en escenas fueron “Lázaro el muso”, “Tomas Moro”, “San Felipe de Jesús”, “El Padre Miguel Pro”, “Crowel o Enrique Octavo”, “La Fragua”, y “Lagrimas de la vida”.
CONTINUARÁ