“La Güera” fue buena patrona conmigo pero siempre me pago poco dinero de sueldo, bueno por esos años secretamente Alfonso andaba noviando con Lilia, una hija de ella, se dio cuenta la “Güera” y lo corrió, con esta muchacha finalmente al regresar del norte se caso Alfonso, él rento una esquina en la calle Moctezuma esquina con Juárez y puso una tiendita de abarrotes, se sabia en el pueblo que habia contrataciones para ir a trabajar a los E.U.
Alfonso sabia que con lo poquito que le daba la tienda no hiba a poder casarse, así que fue a contratarse con todo y que muchos le decían que había peligro de que los llevaran a la guerra, bueno el se fue contratado a Salinas, y mi amigo del alma me hacia falta, ademas “la Güera” se volaba hablando delante de mi mal de mi amigo Alfonso.
Me sali de trabajar con ella, y mi Papá compro una fabrica de limonadas y me puse hacer limonadas, cargaba un carrito tirado por un caballo y hay voy de madrugada al Salitre, la Noria, Santa Elena, y San jeronimo, otro dia a Santa Rita y el Carmen, dos dias a la semana a acarrear agua de San José, para hacer el producto, y dos dias a vender aqui y en La Rivera.
Yo, trbajaba mucho, ¿y cuanto me pagaba mi papá? NADA, pensamos con mi novia irme a las contrataciones para ir a los Estados Unidos, y poder juntar dinero para podernos casar.
Corria el año de 1949, conseguimos el permiso de los Papás, y ellos consiguieron un poco de dinero, y ahi vamos a Hermosillo, que era donde había las contrataciones, Nabor mi hermano y Yo, llevábamos poco dinero, no llevábamos sino una muda, para cada uno, no llevábamos cobija, no ibamos a hospedarnos en algún hotel, ni casa de huespedes, ya que como dije, llevabamos poco dinero, así que nos dormíamos en el pasto de la plaza, donde eran las contrataciones, habia muchos aspirantes para ir al Norte, comprabamos un plato de frijoles con carne para la mañana, y en la noche nos comiamos dos tacos, con todo y que nomas haciamos dos comidas al dia, el dinero se nos acabo, es que traiamos poco, y decian que las contrataciones ya se hiban acabar, asi que dimos una mordida de 200.00 docientos pesos cada uno, el poquito dinero Que nos quedaba lo cuidabamos para si no nos contrataban podernos regresar al pueblo, los siguientes dias haciamos una comida al dia, y fui a decirle a la señora de la fonda que nos diera algo de comida y le ayudamos mi hermano y yo a lavar los platos, o haciendole mandados, y creo que nos vio cara de hambre y acepto.
Yo acarreaba agua en dos botes alcoholeros del atrio de un templo que estaba por ahí cerca, solo nos retirábamos cuando en el trascurso del día gritaban las listas de los que habían sido aceptados.
A las 6 de la mañana hibamos a misa, la ropa la traiamos puesta amanecía mojada, no nos orinábamos, es que ahi en Hermosillo esta cerca el amr, y en la noche y en la mañana hay mucha brisa y algún tiempo mucha humedad y rocío, un dia le pedí permiso a la señora de la fonda para ausentarme un poco, para ir a las tiendas grandes y las mueblerías para conseguir un poco de cartones grandes para tenderlos en la noche y protejernos algo de la humedad
CONTUNUARA...........................................