Todo lo que aqui escribo fueron pensamientos míos de cuando iba contratado de bracero con rumbo a Nogales Arizona en el año de 1949 en el autobús que ibamos mi hermano Nabor y yo.
En la casa de nosotros aqui en yurecuaro, ubicada en la calle Juárez # 17 en ella estaban mis padres y mis hermanos y gracias a Dios había que comer, pero nosotros estábamos llenos de vitalidad, y con ganas grandes de hacer algo, de darle un rumbo a nuestras vidas, yo contaba en ese tiempo con 22 años de vida, y mi hermano Nabor con 24 y él ya casado, y con hijos, él de carpintero y de chofer en los camiones de Tiburcio Villanueva, ho en el camión de Don Lupe Delgado, él con la ilusión de comprarse un camión propio, yo, al no poder darme mi padre estudio, y posteriormente una carrera, ya que todas las escuelas eran de paga.
Mi padre me saco de la escuela y me puso a trabajar en tiendas de ropa, porque no podía pagar las colegiaturas, tenia poco tiempo de dar clases la escuela Constitución del 17 pero a muchos padres y curas no la admitían porque no era bien visto que estuvieran juntos niños y niñas, en ese tiempo jóvenes como nosotros queríamos aprovechar mejor nuestra juventud, y nuestra fuerza, yo no quería casarme para traer mis hijos al mundo con los pantalones agujereados de las sentaderas, y con parches en las rodillas, y a mi mujer con un rebozo roto y con el vestido todo parchado.
Mi juventud pujante y mi pensamiento querían otra cosa, yo no quería hacerme viejo de empleado de tiendas, y con patrones negreros y rateros, que lo poco que me pagaban ellos mismos me lo robaban, y yo, primero Dios, quiero algo mejor para la familia que Dios tenga a bien darme.
Ahora que nos venimos de mi pueblo “juramos amor” una muchacha bonita, alta con grande estudio mejor que el mio, es lo malo, y económicamente mejor que yo, otra cosa mala, pero a ver que pasa, el tiempo todo lo decide, yo la quiero mucho, sera que me considero honrado, con que ella me alla preferido a mi habiendo tantos muchachos ricos y de familias mas pudientes, no lo se el tiempo todo lo decide así que se lo dejo todo a Dios y a mi destino. CONTINUARA