Les comentaba que era grande la admiración entre los braceros porque a mi se me permitía entrar a bailar al baile de los americanos y mas porque mi pareja era la hija mayor del dueño de la tienda, y fueron muchos a comprobarlo, a ellos no se les permitió la entrada, yo, no llevaba traje solo iba limpio de cuerpo de comportamiento diario y de ropa. Creo yo. Se sabia oh Don Rubén el de la tienda hablo por mi, no lo se.
Algunos de los braceros el día del cheque se metían a una cantina el sábado y regresaban el lunes al trabajo todos ojerudos y sin dinero, otros robaban en la tienda de Don Rubén o en otras tiendas grandes, por esos años no había cámaras para cuidar al cliente, y algunos entraban sin sombrero y salían con chamarra, sombrero, los americanos por esos años eran mas confiados.
Bueno después de esos días en los cuales baile lo mas con Laura y algunas piezas con Amelia la mas chica, bueno era la de en medio, ellos le decían Magui, la mas chica era Mercedes, la Sra. Matilde, me decía que porque no salía con Laura a dar una vuelta a la playa, o a la nieve de fresa que le decía me gustaba mucho, le contestaba que llegaba cansado y todos nos estábamos levantando a las 5 de la mañana para hacer el desayuno y arreglando lo que vamos a llevar para comer.
Teníamos estufas, pero todos teníamos que hacer el desayuno, comida y cena, y estar listos para cuando el mayordomo a las 12 grita “lonche” y comer lo que hallamos llevado, yo, desde siempre me he preciado de serio, y mas cuando me abren la puerta de alguna casa, o cuando alguien confía en mi, lo que yo no quería era intimidar mucho con Laura, y que ella se fuera A hacer ilusiones conmigo, porque según yo, ya pertenecía yo a otra muchacha y me legaba un” juramento de amor” en el altar de un templo de mi México y yo no la quería lastimar y que ella se hiciera ilusiones conmigo.
Cuando yo fui a los Estados Unidos trabajaba en la tienda de “La Güera” ahí conocí a una muchacha que vivía en los Ángeles y que había ido para el festejo de los 50m años de matrimonio de Don Cuco Curiel y de su señora esposa, esta dama se llamaba Mercedes Leonel, yo la conocí y la trate en Yurécuaro, era muchacha de dinero y estaba interesada en mi, en los días en que estuvo aquí de visita seguido iba a verme, ahí a la tienda de la “Güera” donde yo trabajaba.
A ruego de ella y de otras muchachas que la acompañaban me dijeron que le llevara “gallo” en los días que estuvo de visita, ya que esta muchacha quería saber lo que ella había visto en algunas películas en el cine allá en Los Ángeles.............................CONTINUARA