Con el permiso de ustedes les estoy contando del chofer que yo tuve con mi camión, esa vez a mi no me detuvieron porque yo no venia manejando, y para la acción penal dijeron que el camión garantizaba el accidente, ya que estaba nuevo, lo deje en el corralón de Celaya, y me vine con mi cobija, papeles, chamarra, y sobre todo con el costal de dinero, cuando llegue al pueblo ya se sabia lo del accidente, vi a mi familia y que ellos me vieran, se juntaron algunos chóferes y les platique como había sido el choque, un familiar mió, muy allegado y otros chóferes me insistían en que no entregara el costal del dinero, “para que saques tu camión del corralón” “porque vas a necesitar muchos millones de pesos” que en ese tiempo todavía eran millones, “no firmaste nada cuando lo recibiste el costal” que con el golpe en la cabeza dices que te desmayaste y te lo robaron, y no te pueden hacer nada.
Lo que pasa en choques y volcaduras todos los que se acercan a prestar dizque ayuda a los accidentados, también se paran a ver que se les pega, o que se roban, y eso también pasa con los mirones y los que prestan ayuda, bueno el caso es que yo no me quise quedar con el costal de dinero, porque he sido siempre muy honrado, o como dicen aquí en Yurécuaro muy pendejo o las dos cosas.
Al otro día se presento Andrés a darme las gracias, y me dijo, te las vas a ver negras para que saques tu camión, y yo se, que tuve toda la culpa, y no tardan en venir contigo para presionarte que des mi nombre, “Ayúdame” no les des razón de mi, y yo voy a vender un lote que tengo para ayudarte y también voy a vender una consola que acabo de comprar, yo te voy a dar ese dinero, pero no des señas de mi, porque con todos esos muertos me agarran y cuando salgo de la cárcel, y lo malo es que yo estoy consiente de que yo tuve toda la culpa, porque tu venias dormido, y el camión esta nuevo, asi que no puedo decir que le fallo la dirección, o los frenos.
A los dos días se presento la judicial con dos licenciados, y dos de los familiares de los muertos, recabando datos de lo que tenia yo de bienes, el camión lo tenia yo asegurado en seguros “la Republica” de México, los cuales ya tenían datos del suceso, ya estaban los ajustadores trabajando en el siniestro.
Días después me citaron los licenciados de los familiares de los muertos en Celaya, ahí donde estaba mi camión, todos los cuatro muertos eran Ingenieros, mas el chofer pedían 60 millones de pesos por cada uno, eran 300 millones, mas multas, las grúas, y mas los daños a la carretera, y yo que no tenia ni para el diario de otro día porque acababa de pagar la letra del camión.
“El Seguro” después de ver los daños que el camión había hecho y de ver lo que los familiares pedían por los muertos y sobre todo, ver que mi asunto no tenia defensa, ya que mi chofer había invadido el carril contrarío y huir, los del Seguro vieron que mi póliza estaba al corriente de sus pagos, me dijeron “el Seguro no paga nada, ni defiende su chofer porque no tiene ningún argumento para ganar, nosotros nos zafamos y haga usted lo que quiera”
Vete a México y agarra uno de esos licenciados sinvergüenzas y demanda al Seguro, vete al Bufete Jurídico y a la compañía aseguradora del D.F. y ellos arrejuntan a cualquier compañía sinvergüenza, yo me fui a ver a Don J Jesús Márquez y le pedí 10 millones de pesos para mi familia y para ir a ver que podía arreglar en México….. Dure 10 días, y me regrese con poco dinero, le pedí trabajo a Tille Rizo, para llevar carne a México en una camioneta y me lo dio, y me dijo Cheo te pido discreción, yo llevo carne muerta a algún obrador y carne viva para mi, le dije “yo quiero trabajar y sus relaciones a mi no me interesan” y unas semanas trabaje para el.
Fui al corralón de Celaya, y ahí estaba mi “anaranjado” bonito esperándome, el camión no tenia nada, si acaso un poco roto el radiador, me vine a mi pueblo a dejar pasar los días y a esperar ayuda del Señor mi Dios, a rezar novena al Cristo de San Juan Nuevo, y novenas al Santo Niño de Atocha, y a la Virgen de San Juan de los Lagos, una de las recamaras de mi casa estaba llena de imágenes de Santos y Crucificos, y de veladoras, y yo de que no iba a México iba a Guadalajara a ver unos licenciados, en mi casa faltaba el dinero, y yo de que no le pedía prestado a una persona le pedía a otra, “ me estoy sumiendo Dios mió” CONTINUARA.........