Otro día nos descargaron y nos pagaron, yo compre una caja de jabón zets y Doby que en esos tiempos eran buscados, aquí en Yurécuaro, para que mi mujer los vendiera y se ganara algún dinero, nos venimos de vació para cargar en Mexicali, porque allá en Tijuana no había carga, llegamos a una gasolinera que tiene un espacio grande para que se parqueen los camiones, allí enfrente hay restaurat y una refaccionaría muy grande, allí van los coyotes a ofrecer carga.
Ahorita esta de moda unas cintas reflectantes buenas y bonitas y útiles para la berrera y para el porta plafones, llegan camionetas en la mañana y te ofrecen ropa nueva y de segunda, muy buena y barata, y llaves, y gatos, y cantidad de bicicletas, y de tapetes para el camión o para la casa.
Ya tenemos viaje de regreso, Antonio va a cargar aceite comestible a puebla, y yo voy a cargar semilla de algodón a Guadalajara, a la zona industrial, Antonio dice que el tiene miedo a la carga alta, y pesada, le comento que con cuidado y precaución y primereo Dios todo se puede hacer.
Saliendo de Mexicali, a San Luís Rió Colorado, hay un grande mercado donde te venden desde un camión o camioneta o coche o bicicleta, mucha ropa de segunda y nueva, voy a comprar una, dos o tres bicicletas, este mercado se llama creo yo, Palaco, que al fin en la aduana de San Emiterio pasando Sonorita de todos modos tienes que dar mordida, traigas algo o no traigas nada.
Nuestros camiones tortón estaban semi nuevos, el mío mas fuerte que el de Antonio, El mío un 210 y el de Antonio el chaparro un 155, llegando a Guadalajara nos hicimos a un lado de la carretera y bajamos de mi camión sl de Antonio un costal de ropa sucia, un costal de ropa que había comprado, una caja de jabón doby, y una de zets, y dos bicicletas para mis hijos, y me quede yo, y se vino Antonio, el va a puebla, descargue mi camión, me pagaron y a los dos días me vine a estar con mi mujer y mis hijos, guarde mi camión en una pensión y después de tres meses de no ver a mi familia voy a estar con ellos, Dios quiera que estén bien.
Fui con los gerentes de trasportes de Oceguera y Unión Pacifico y les encargue un viaje de preferencia al Pacifico, y me fui a mi Yurécuaro, hermoso, creador de la carpa, y del chile picoso, pueblito rincón florido con flores de esencia, pueblito por ti suspiro ahí tengo una querencia.
Pensaba pasarme unos dos o tres días ahí con mi familia, pero se alargaron a ocho días, me hablaron de trasportes Oceguera que si quería cargar a La Paz, que ahí estaba el viaje, que les llevara un regalito, fui a Tanhuato y compre quesos y panela y me fui a Guadalajara a sacar mi camión y me fui a Mazatlan. CONTINUARÁ