Bueno cuanto me pagaron por tantito más de un año de trabajo en la receptoria de rentas?

Bueno cuanto me pagaron por tantito más de un año de trabajo en la receptoria de rentas? ¡Nada! He de decir que yo nunca le reclame nada a mi compadre ni le negué el habla, o el saludo, será que soy pendejo, no lo se, yo soy muy dado a los dichos, en esto que paso diré uno, o dos, “pa pendejo no se estudia” y “el que nace pa tamal del cielo le caen las hojas” yo solo digo “hay Dios sabra”.
A los dos o tres días que no fui a la receptoria me dijo mi papá, “fíjate que andan buscando distribuidores para toda la línea del refresco “AGA” mañana vamos a Zamora a ver si llenamos todos los requisitos y nos dan a nosotros la oportunidad de distribuir aquí el refresco”.
Por esos años la línea “AGA” era muy grande, desde la limonada, los caballitos, el sidral, el orange crush, el seven, y otros mas, el acuerdo al que se llego fue; que en dos meses pagaríamos envase, botella y caja, compro mi papá 2 camioncitos uno a un señor que le decían Gabino Barrera, este señor vivía en la Ribera, y el otro al conejo Leopoldo Álcala, este lo trajo Miguel Macias, y el otro yo lo trabaje, Miguel repartía en el pueblo, y yo salía a repartir en los ranchos, y la Ribera, y Tanhuato, me dijo mi papá, “Pepe tu hermano presto cinco mil pesos y tu hermano Nabor presto otros cinco mil págales lo mas pronto que puedas.
Por esos años todo el envase era de vidrio y se acomodaban en cajas de madera, en las tiendas todo el envase estaba vació, porque tenían tiempo que no repartían el refresco, así que se vendía mucho, yo con el fin de pagar mas pronto a la embotelladora y a mis no sacaba yo nada de mi sueldo ni de porcentajes, se le pago a Pepe mi hermano, y pocos días mas tarde al Chino mi hermano, me dijo mi Papá “deberías de ocupar a tu hermana para cuando vienen los camioncitos de los ranchos a surtir este quien les venda”, así lo hice.
Mandaba yo el cheque y cada tercer día iba un camión por refresco, a los dos o tres meses ya se había pagado a mis hermanos y a la embotelladora y como digo, no sacaba nada de dinero ni para e diario de mi familia, como a los cuatro mese de iniciado el negocio un día me dijo mi hermana “el Chino nuestro hermano dice que el los ranchos no se debe de dar el refresco mas caro” le conteste yo no lo he subido a si se a dado siempre, y se hacen gastos de gasolina y se tiene que comer el ayudante y yo, ya que se hace una comida, los caminos eran malos y sufre desgaste el camión, y para que mejor se entienda yo soy el distribuidor, y solo recibo ordenes de la embotelladora, y de mi Papá, el distribuidor es nuestro hermano me dijo esa hermana mía, yo me sorprendí y le dije, yo soy el que da los cheques a los camiones que van a traer el refresco, “pos si, pero el distribuidor es nuestro hermano” ese día no salí a vender, me fui a Zamora y les dije ¿Quién es el distribuidor en Yurécuaro? Vieron unos papeles y dijeron “fulano” pero yo vine con mi Papá y yo firme los contratos, “pos si”, pero otro día vino su hermano y los cambio a su nombre que ese había sido el acuerdo con ustedes, ya no saque el camión para vender, ¿Cuál acuerdo? Esa fue idea de el, y de su largueza. CONTINUARA