Mi Señora mandaba los niños a la escuela y se iba abrir la tiendita a ver que caía, yo rentaba una casa donde vive o vivió “Sanjua López”

Mi Señora mandaba los niños a la escuela y se iba abrir la tiendita a ver que caía, yo rentaba una casa donde vive o vivió “Sanjua López” ahí por la calle de las cuatro esquinas, dentro de los primeros 15 días de trabajo ahí en la oficina de rentas me mandaron a pasar un examen de capacitación a La Piedad, a las oficinas, yo era mas o menos bueno para escribir, y para las cuentas y un poquito escribía en maquina con los dedos índices de las manos, mi camión se lo di a trabajar al “Berbiquin” porque yo tenia que descansar porque se me torció la cara, necesitaba dormir y vitaminarme, esa vez que se me enchueco mi cara era tiempo de frió, era a fines del mes de octubre, y en todas las carreteras nacionales hay, todavía ahorita, el recuerdo de las pasadas lluvias, muchos hoyos, que hay en las carreteras, venia yo con mi camión cargado de puercos de Tamazula a México, era como la una de la mañana, agarre un hoyo grande y se me rompió el tornillo del centro de una muelle delantera, se oyó un ruido fuerte al “pelarse” las hojas, me pare de inmediato y me baje a ver que era lo que había pasado, yo creo que venia calientito y al bajarme sin enfriarme creo yo que por eso se me torció.
Bueno sigo con mi relato de cuando trabaje en la Receptoria de rentas, esta mentada oficina estaba ubicada en la calle Matamoros, frente a donde ha estado la fotografía de los Suárez, el trabajo en la oficina no era pesado, pero era un poco duro o molesto porque el jefe era un viejo “tísico” y borracho, que diario iba a la oficina crudo, o a medios chiles, diario muy nervioso, los meses pasaban y yo no recibía ningún pago, la hacia yo de barrendero, y de mandadero, pero también ayudaba en cosas de la oficina haciendo papeles, haciendo recibos y copias, no había copiadoras, o yendo a cobrar o clausurar algún negocito, algo que lo mas, no lo hacia, porque en esos años había tres o cuatro “burdeles” casas de mujeres publicas, además muchas cantinitas, algunas atrasadas en sus pagos me decían no me clausures Cheo, es que no a habido ventas, anoche vendí 5 o 10 cervezas y eso es para comprar alimento para mi y mis niños, y yo nunca clausure, ningún negocito de esos, le decia al jefe que no estaba la dueña, o que estaba cerrado el negocio, bueno los meses pasando y yo no recibía ningún pago de la oficina, el camion lo pare porque diario, todavía ahorita, el poco negocio es para el chofer, no les alcanza y agarran lo del patrón, yo ya tenia mas de un año de trabajar en la oficina, ya estaba enfadado porque no me pagaban y el jefe era muy corajudo, no tenia educación para llamarme la atención, lo que tenia era un genio de los mil demonios, y no es que yo la regara sino que el diario tomaba lo mas iba crudo, y todo nervioso, yo lo soportaba con la esperanza de que me pagaran mi sueldo, un dia me dijo Ofelia Anaya que ahí trabajaba y a todos nos decía compañeros, “le voy a decir un secreto, compañero”, “pero se lo aguanta”, se lo prometo Ofelia dígamelo, su sueldo desde la primer quincena a estado llegando, ¿y luego Ofelia porque no me lo han dado? Porque se lo reparten su jefe y su compadre, “carajo” como puede ser que mi compadre que ve grande mi necesidad que tengo; mi tiendita ya se acabo, y yo no ayo como sostener a mi familia y robándose mi sueldo, el animo se me cayo por los suelos, “mi compadre” tanto como yo lo estimo y así me pague, robándose mi sueldo: el sabe la necesidad tan grande que tengo ya que tengo que pagar dos rentas, la de la tienda y la de la casa donde vivo….CONTINUARA