En otras partes se le llama a estas lluviecitas chipi-chipi, cene y pensé, en lo que se me baja algo la cena voy a avanzar algo

En otras partes se le llama a estas lluviecitas chipi-chipi, cene y pensé, en lo que se me baja algo la cena voy a avanzar algo, algunos que conocen esta carretera recordarán que es terreno plano, no hay ni subidas y bajadas. Hay casitas que venden comida en el día y café en la noche, son muy chiquitas para llamarlas restauran, en las más no tienen luz eléctrica, y se alumbran con aparatos de petróleo o con velas, bueno, yo salí de cenar como a las once y cuarto más o menos, venía despacio, aunque mi camión venía de vació. Y venía así por la lluviecita que estaba cayendo.
De repente pasó mi camión por una parte húmeda, donde lo más hay neblina y más en la noche, ví que entró por la parte de mi vidrio de mi lado una ráfaga de humo, como cuando pasas a un lado de una lumbrada, el vidrio lo llevaba como a la mitad, como unos 15 centímetros abajo, para no mojarme, porque si se sube todo se llena de vapor la caseta, al entrar esa ráfaga de humo se formó el cuerpo de una mujer a mi lado.
Mi camión era un 210 DINA, y por los grandes relojes marcadores del tablero no camina uno completamente a oscuras, por la luz de esos relojes que volteo a mi derecha y ahí estaba a mi lado una mujer que le grito “Bájese, bájese bájese” volteaba a verla y traía reboso y su cara era huesuda y estaba molonquee, volví a rezar “La magnifica” y al rato desapareció, adelante de estación “don” que vuelve a aparecer a mi lado. Vi una de esas casitas que venden café y ahí estaba la patrulla del federal de caminos, esas casitas tienen entrada y salida, entre mi camión y sin apagarlo me entré a una casita, casi gritando les dije “Buenas noches” y voltearon asía mi dos viejas con su cara huesuda y fea y descarnada. Tenían en su mesa donde estaba una vela con la que se alumbraban. Que voltean asía mi y se rieron una estaba sin dientes y la otra estaba chimuela, no estaba el federal ni nadie, estaba la patrulla pero sola, que digo “Ave María Purísima” y que me regreso a mi camión que no lo había apagado y “Córrele Eliseo”, llegue a pocos minutos a la gasolinera de el Carrizo Sinaloa ahí vi 4 camiones de mi línea fletera Mexicana Unión Pacifico.Y reconocí el camión de un amigo mío al que todos le llamamos “El Tibu” al pasar mi camión que lo puse paralelo al de ellos, que se baja de su camión y fue conmigo y el saludo que me dio fue decirme: ¿Cheo no te asustaron allá atrás? Yo hasta me cursié, emparejamos los camiones de modo de podernos ver uno al otro, se subió a mi caseta y ahí estuvimos 4 chóferes con mucho miedo preguntándonos ¿Qué sería eso que nos pasó? Convenimos en que nos íbamos a ir otro día juntos a los Mochis.
CONTINUARÁ